OSCARS 2026: LA CRÓNICA | EnClave de Cine

OSCARS 2026: LA CRÓNICA

LA BATALLA A LARGO PLAZO DE PTA

No conozco personalmente a Paul Thomas Anderson, como podréis suponer, pero juraría que cuando empezó su brillante y sólida carrera como cineasta el ganar un Oscar no estaba entre sus principales motivaciones. Aún así, es uno de esos cineastas estadounidenses, surgidos de la escena independiente, que tardan un tiempo en ser profetas en su tierra, pues ha sido "en casa" donde más le ha tardado en llegar un reconocimiento que -con pleno merecimiento en todo caso y sin ningún efecto reparador ni de deuda histórica que se pueda emplear como excusa- le ha caído por partida triple, como ya adelantamos: Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guión Adaptado por Una batalla tras otra, película del año para esta casa y también para los académicos y que, como el buen vino, envejecerá bien con el tiempo, sobre todo por su gran carga icónica.

De este modo, PTA se convierte en el primer director en conquistar un envidiable póker, hasta ahora inédito: premio a la mejor dirección en Cannes (Embriagado de amor, 2002), Oso de Plata en Berlín (Pozos de ambición, 2008), León de Plata en Venecia (The Master, 2012) y ahora el Oscar. El director angelino tuvo un acertado detalle en su discurso de aceptación por la categoría reina, en el que se remontó a todas las películas nominadas de 1975, cosecha magistral, y descartó cualquier vitola de "perdedora" para todas las que no ganaron ("No hay una "mejor" entre ellas. Sólo hay lo que fuese el ánimo de aquella época") y agradeció ser parte del viaje junto a otros nominados y no nominados. La batalla que mejor ha ganado PTA ha sido, sin duda, la de la humildad, la honestidad y la de valorar ser parte de algo apasionante.

Curiosamente, se trata del tercer director que gana el Oscar por una película en la que dirige a Leonardo DiCaprio, como lo fueron en su día James Cameron (Titanic, 1998) y Martin Scorsese (Infiltrados, 2007). Y sí, el propio Leo también estaba nominado como Mejor Actor, aunque el principal favorito era Timothée Chalamet. En cambio, la gloria se la ha llevado finalmente Michael B. Jordan por su doble papel protagonista en Los pecadores, película con más nominaciones en la historia de estos premios.

Valoraciones aparte sobre la excesiva representación (o no) del film de Ryan Coogler en las candidaturas o, ya de manera más general, sobre la tendencia de la Academia en los últimos años por privilegiar elementos de representación racial sobre otros aspectos en sus nominaciones y premiaciones -tema que se habló en la previa junto a mis compañeros de Conversas na Ferrería, de PontevedraViva Radio-, no debe dejarse pasar esto como un hito para el cine de género, el de terror en concreto, en alza en presencia académica desde Déjame salir, como ya apuntamos en el análisis de las nominaciones. Porque este hito no viene solo, ya que la estatuilla a la Mejor Actriz de Reparto ha ido a parar, en acto de justicia poética suprema, a Amy Madigan, que dio vida en la notable Weapons a una de las villanas más logradas y espeluznantes del cine de los últimos diez o quince años. Bravo por The Academy en esto.

En el apartado de Mejor Actriz no hubo sorpresa y Jessie Buckley se llevó el gato al agua por su papel en Hamnet. La estatuilla de Mejor Actor de Reparto, más reñida, se la acabó llevando Sean Penn por otro icónico antagonista, tan repulsivo como carismático a partes iguales, como el que encarnó en Una batalla tras otra. Es el tercer Oscar para el actor californiano, que ya lo ganó por Mystic river (2004) y Mi nombre es Harvey Milk (2009), ambas como protagonista, pero que en esta ocasión no acudió a la gala para recogerlo. Lo hizo en su lugar, curiosamente, el ganador de esa misma categoría el año pasado, Kieran Culkin, a la postre presentador de la misma.

Otra de las batallas más igualadas de esta edición fue sin duda la de Mejor Película Internacional, que se acabó llevando la noruega Valor sentimental, que no sumó ninguna otra de las estatuillas para las que estaba también nominada. Primer Oscar para el país escandinavo, que le gana la partida a la fortísima Brasil (El agente secreto). La española Sirât se fue finalmente de vacío, ya que el apartado de Mejor Sonido se lo llevó F1: la película… una pena por el equipazo formado por Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas, que ayudó a Óliver Laxe a lograr uno de los mejores usos narrativos del sonido en mucho tiempo.

En la categoría de Mejor Dirección de Reparto, estrenada en esta edición, la película de PTA le ganó otra batalla más a Los pecadores. El film vencedor completó su palmarés con el Mejor Montaje (Andy Jurgensen), mientras que el de Ryan Coogler sumó el premio al Mejor Guión Original, para este último, Mejor Fotografía (Autumn Durald) y Mejor Banda Sonora Original, para el sueco Ludwig Göransson, que también levantó su tercer Oscar, segundo por un trabajo junto a Coogler (el primero fue por Black Panther). El Frankenstein de Guillermo del Toro se llevó el Diseño de Vestuario, el Diseño de Producción y el Maquillaje y Peluquería; Las guerreras k-pop, la consolación de Netflix, ganó la partida en Largometraje de Animación y Canción, mientras que el premio al Largometraje Documental se lo llevó la checa Mr. Nobody contra Putin.

Más allá de los galardones, de entre todas las bromas y gags que transcendieron de la gala, algunas más predecibles y otras más frescas, me quedaría con esta, "apadrinada" por Scorsese, en la que reivindica el formato original del cine y el vídeo frente a las "mutilaciones" de la pantalla vertical de la era de los reels y el TikTok en las pantallas móviles (que, recordemos, pueden girarse para ver un vídeo horizontal perfectamente).

In memoriam

En esta ocasión, a diferencia de lo habitual, hubo dedicatorias individuales a Robert Redford, Diane Keaton, Catherine O'Hara y, sobre todo, Rob Reiner y su mujer Michelle Singer, presentada por Billy Crystal, al que se unieron multitud de actores que también trabajaron a las órdenes del malogrado cineasta neoyorquino. Ya en el montaje general aparecieron actores como Robert Duvall, Claudia Cardinale, Michael Madsen, Udo Kier o Diane Ladd; cineastas como Béla Tarr, Frederick Wiseman o Lee Tamahori, o incluso el diseñador de moda Giorgio Armani. Aunque también hubo notadas ausencias, como las de los recientemente fallecidos Eric Dane y James van der Beek.

La quiniela

Para sorpresa de nadie, Alex Merino y Pedro Mandías me han vuelto a superar en la quiniela, una vez más, aunque deberán compartir corona hasta la próxima. Los tres hemos jugado bastante sobre seguro, han sido dos o tres pequeñas variantes lo que han marcado la diferencia, dos o tres pulgadas. Ahora bien, me inspiraré en PTA y confío en que, a largo plazo, pueda ganar también yo mi particular batalla y ostentar finalmente la corona de las quinielas de esta humilde web que con tanto cariño y dedicación gestiono desde hace ya más de quince años. ¡A seguir disfrutando del cine y las series y de la vida en general, que no todo en la vida es cine pero los sueños cine son!

Lista completa de ganadores

Temporada de premios

Academia de Cine Europea
American Film Institute
Annie
Asociación de Críticos de Boston
Asociación de Críticos de Chicago
Asociación de Críticos de Los Ángeles
BAFTA
Círculo de Críticos de Nueva York
Critics' Choice
Feroz
Globos de Oro
Gotham
Goya
National Board of Review
Independent Spirit
Razzie (nominaciones)
Satellite
Sindicato de Actores (SAG)
Sindicato de Directores (DGA)
Sindicato de Guionistas (WGA)
Sindicato de Productores (PGA)

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